{"id":4511,"date":"2026-01-12T21:42:22","date_gmt":"2026-01-12T21:42:22","guid":{"rendered":"https:\/\/entangelments.de\/?p=4511"},"modified":"2026-01-12T21:42:58","modified_gmt":"2026-01-12T21:42:58","slug":"el-juego-de-ojos-de-los-angeles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/entangelments.de\/es\/el-juego-de-ojos-de-los-angeles","title":{"rendered":"El Juego de ojos de los \u00e1ngeles"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1911\" height=\"1080\" src=\"https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/engel-sehen-2-1911x1080.jpg\" alt=\"alt=&quot;Das Augenspiel der Engel&quot;&gt;\" class=\"wp-image-4504\" srcset=\"https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/engel-sehen-2-1911x1080.jpg 1911w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/engel-sehen-2-382x216.jpg 382w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/engel-sehen-2-192x108.jpg 192w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/engel-sehen-2-768x434.jpg 768w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/engel-sehen-2-1536x868.jpg 1536w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/engel-sehen-2-388x220.jpg 388w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/engel-sehen-2.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1911px) 100vw, 1911px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Angelus&nbsp;suspensus. Essays \u00fcber die Geduld der Engel (7)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ellos no ven, ellos recuerdan. Ellos no recuerdan, olvidan. Su mirada no es un movimiento. \u00bfPero un reposo que avanza? Lo que llamamos mundo, a sus ojos es un derrotero que se se\u00f1ala a s\u00ed mismo. Los \u00e1ngeles no intervienen, porque todo lo atraviesan. Aceptan todo, porque no cambian nada. No ordenan, entrelazan los hilos. No esperan, escuchan el pulso del tiempo. \u00bfPueden los \u00e1ngeles entrecerrar la vista? Si los \u00e1ngeles son ciegos de un ojo, \u00bfson entonces mitad vidente? \u00bfPueden los \u00e1ngeles ver? Muchas son las im\u00e1genes de los \u00e1ngeles.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s los \u00e1ngeles no sean solo mensajeros, sino tambi\u00e9n cronistas; no traen \u00fanicamente mensajes, sino que son tambi\u00e9n testigos de eventos peque\u00f1os y grandes de la historia de la humanidad. Tales como, se parecen al cronista Walter Benjamin, <em>\u201cquien narra los acontecimientos sin distinguir entre lo grande y lo peque\u00f1o\u201d<\/em> y <em>\u201cpara que la verdad rinda cuentas de que nada de lo que alguna vez sucedi\u00f3 se pierda para la historia.\u201d <\/em>Tal vez sean cronistas especiales que resumen los hechos del pasado con una sola mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e1ngel de la historia de Rilke, guardi\u00e1n de lo inconmensurable, lo ve todo.<em> \u201cVues des anges, les cimes des arbres peut-\u00eatre sont des racines, buvant les Cieux.\u201d <\/em>(Visto por \u00e1ngeles, las copas de los \u00e1rboles quiz\u00e1 son ra\u00edces, bebiendo el cielo. Vergers) Para ellos la altura es m\u00e1s bien profundidad, la profundidad a\u00fan por digerir, aquello que se devora a s\u00ed mismo cuatro veces, hasta que finalmente roza los labios. Lo que queda es un fluir que nunca comienza. Remueve el mundo manteni\u00e9ndose al margen de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><em>No solt\u00e9 a mi \u00e1ngel durante mucho tiempo,<br>y \u00e9l me empobreci\u00f3 en los brazos<br>y se hizo peque\u00f1o y yo me hice grande:<br>y de pronto fui yo la misericordia,<br>y \u00e9l una s\u00faplica temblorosa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ah\u00ed le di sus cielos, \u2013<br>y \u00e9l dej\u00f3 lo cercano de lo que se apart\u00f3 de m\u00ed;<br>aprendi\u00f3 a flotar, yo aprend\u00ed a vivir,<br>y poco a poco nos reconocimos el uno al otro\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Desde que mi \u00e1ngel ya no me vigila,<br>puede desplegar libremente sus alas<br>y atravesar el silencio de las estrellas, \u2013<br>porque no tiene que sostener mis manos temerosas en mi noche solitaria \u2013<br>desde que mi \u00e1ngel ya no me vigila.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e1ngel de Rilke puede desplegar sus alas y volar solo cuando el yo lo suelta, lo libera. \u00c9l aprende a flotar, su hombre aprende a vivir. En el reconocimiento mutuo, ambos son libres el uno del otro.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e1ngel de la historia de Benjamin, el testigo desplegado, realiza el progreso en el retroceso. \u201cEs una tormenta que sopla desde el para\u00edso; se ha enredado en sus alas.\u201d (Sobre el concepto de la historia) Su mirada detiene el tiempo y, a la vez, lo reparte en mitades. Luego ve escombros que no permiten destrucci\u00f3n, y destrucci\u00f3n que no conoce escombros. Quiere quedarse y que todos sean uno, pero su permanencia se escapa. No ve lo que ha ocurrido; ve lo que nunca habr\u00eda sido.<\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e1n poco ayuda para entender a los humanos hablar de ellos como \u201cel hombre\u201d, y cu\u00e1n poco ayuda escribir de \u00e1ngeles en plural de forma general.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque no solo la burocracia celestial los ha organizado en tres jerarqu\u00edas celestiales, con tres coros cada una, asignando a cada \u00e1ngel su lugar y rango dentro del coro total. Tampoco debemos olvidar a todos los \u00e1ngeles que se apartan de esa burocracia \u2014los que caen, como se dice. Aquellos que se abren paso para andar sus propios caminos, solos o en grupos libres. Aquellos que buscan nuevas tareas, ya no ubicables dentro de la estructura celestial \u2014 los ves de otra manera.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque no solo ha sido la burocracia celestial la que los ha organizado en tres jerarqu\u00edas celestiales, con tres coros cada una, y as\u00ed ha asignado a cada \u00e1ngel su lugar y rango dentro del coro total. Tampoco deben olvidarse todos los \u00e1ngeles que se apartan de esa burocracia \u2014los que caen, como se dice. Los que se abren camino, a propios sendas, solos o en grupos libres. Los que buscan nuevas tareas, ya no ubicables en la estructura celestial \u2014los ves de otra manera.<\/p>\n\n\n\n<p>Klees Angelus Novus es tal \u00e1ngel \u2014 un nuevo \u00e1ngel. Nuevo para Benjamin no solo en el sentido de la C\u00e1bala, que habla de enjambres de \u00e1ngeles que surgen y desaparecen en un instante, alabando al Dios. Klees \u00e1ngel es para Benjamin solo en su llegada a la habitaci\u00f3n de Benjam\u00edn; pronto \u00e9l mismo se presenta solamente como tal, tal como lo testifica Scholem.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e1ngel de la historia de Benjamin, en su IX\u00aa Tesis de filosof\u00eda de la historia, formula interpretaci\u00f3n y cierre de su contemplaci\u00f3n de los \u00e1ngeles. En el momento en que describe el Angelus Novus de Klees, \u00e9ste se transforma en el \u00e1ngel de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u00e1ngel ha vuelto su rostro hacia el pasado, el futuro queda detr\u00e1s de \u00e9l. Extra\u00f1a para quienes dicen que el pasado qued\u00f3 atr\u00e1s y que el futuro est\u00e1 por delante. Esta visi\u00f3n es familiar para los que dominan el hebreo. \u201cPasado\u201d se expresa en la lengua de la Biblia hebrea con la palabra \u05dc\u05b0\u05e4\u05b8\u05e0\u05b4\u05d9\u05dd (lefan\u00edm\/lifne), que significa \u201cdelante del rostro\u201d o \u201cen frente\u201d. Pasado es, por tanto, algo que est\u00e1 a la vista. Tambi\u00e9n \u05e7\u05b6\u05d3\u05b6\u05dd (q\u00e4d\u00e4m) remite a un frente, a la parte anterior \u2014 y al Este, la direcci\u00f3n en la que se halla el huerto de Dios. Origen como inicio del tiempo. En la \u00e9poca del fin, en la que el \u00e1ngel de la historia de Benjamin recapitula este en su mirada en cada segundo, listo para el instante mesi\u00e1nico, el origen se transforma en objetivo, expulsado del curso hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p>Tener el futuro detr\u00e1s de la espalda, \u05d0\u05b7\u05d7\u05b2\u05e8\u05b4\u05d9\u05ea (aharit, aharon\/fin, futuro, \u00faltimo tiempo) \u2014 el \u00e1ngel de la historia es empujado por la tormenta que viene de Oriente hacia atr\u00e1s, hacia el futuro. Tener el futuro detr\u00e1s no significa haberlo acabado.<\/p>\n\n\n\n<p>Benjamin cierra sus tesis de filosof\u00eda de la historia con el ap\u00e9ndice B:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cComo es sabido, a los jud\u00edos les estaba vedado averiguar el futuro. La Tor\u00e1 y la oraci\u00f3n les instruyen en la remembranza. Pero a los jud\u00edos el futuro tampoco se les dio para ser un tiempo homog\u00e9neo y vac\u00edo. Porque en \u00e9l cada segundo era la peque\u00f1a puerta por la que el Mes\u00edas pod\u00eda atravesar.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Existe, entonces, la esperanza: que el segundo de Chronos pueda transformarse en el instante de Kairos. Pero no para Benjamin mismo. Hasta el final, hasta que tuvo que dejar de estar sin esperanza. Las tesis de filosof\u00eda de la historia son los \u00faltimos textos de Benjamin. Retrocediendo ante la cat\u00e1strofe que (no solo) recae sobre Europa y sus habitantes, no puede salvarse al final. En la noche del 26 al 27 de septiembre de 1940 se quita la vida en Port-Bou, puerto fronterizo espa\u00f1ol, con la inminente entrega a los esbirros del NS ante sus ojos. Su Angelus Novus, la imagen de Klee, al principio de su fuga se la entreg\u00f3 Georges Bataille, junto con un \u00faltimo volumen de sus escritos.<\/p>\n\n\n\n<p>El Angelus Novus no anuncia para Benjamin solo una desgracia inminente, sino tambi\u00e9n la posible llegada del Mes\u00edas a cada segundo. Este no curar\u00e1 las heridas del pasado, pero s\u00ed cambiar\u00e1 la historia con una nuance decisiva. Como materialista hist\u00f3rico, para Benjamin la historia no es un tiempo lineal y continuo (Chronos), sino uno de rupturas, grietas, en las que yace lo ut\u00f3pico, lo mesi\u00e1nico. No al final de todos los tiempos, sino, en la hora del fin, en cada instante logrado, que en cualquier momento puede manifestarse como presente en el tiempo cronol\u00f3gico que avanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s sea parecido a lo que Freud quiere decir cuando, en sus estudios sobre la histeria, escribe que ya se ha ganado mucho y se puede convertir el dolor (histeria) en desgracia com\u00fan. No se trata de eliminar el sufrimiento, sino de una transformaci\u00f3n cualitativa \u2014o de un cambio de mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 ven los \u00e1ngeles? Tal vez sean ciegos y sus ojos no sean espejos, sino viejas puertas por las que nadie ya pasa. Tal vez no sean seres, sino eventos que se dejan perder. Tal vez sus ojos sean ventanas que no ofrecen panorama y todo reflejan. Tal vez los \u00e1ngeles no hagan nada, porque el universo se despliega m\u00e1s r\u00e1pido y, al mismo tiempo, se contrae sin ellos \u2014y ellos escuchan desde fuera lo que se escucha. Tal vez no vean nada, porque casi nada se puede o\u00edr \u2014como un pulso que se va apagando. Y ah\u00ed escuchan. Visio beatifica \u2014la visi\u00f3n bienaventurada de \u00e1ngeles (y de las personas), en la que ven y reconocen a Dios de modo directo\u2014, una mirada que hace callar a todos para crear a todos. Tal vez la mirada de los \u00e1ngeles sea un tono que es m\u00e1s que alto. Tal vez los \u00e1ngeles no est\u00e9n ah\u00ed, y precisamente por eso es como es.<\/p>\n\n\n\n<p>Y: \u00bfC\u00f3mo ven los \u00e1ngeles? \u00bfConcentran sus ojos en cada acontecer? \u00bfSe dedican como \u00e1ngeles de la guarda a uno solo, a su humano? \u00bfAlaban a Dios en el momento de su surgimiento y desaparici\u00f3n con ojos espejados? \u00bfO su visi\u00f3n es un ojo errante, que recorre sin inter\u00e9s, con o sin aprobaci\u00f3n vital? \u00bfO desde una atenci\u00f3n que flota al mismo ritmo, semejante al escuchar del analista detr\u00e1s del sof\u00e1? Entonces habr\u00eda inter\u00e9s en ello, y alguien que entra en su \u00f3rbita se reconocer\u00e1 a s\u00ed mismo en ese alguien, ajeno a su fuente\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY su mensaje est\u00e1 en la forma de revelar todo esto a quienes no se dejan cegar por la gloria de los administradores del brillo y que pueden, al menos por un breve lapso entre dos instantes, apartar la fuerza de los anunciadores del progreso, ese lapso que anticipa la posibilidad de otra historia?<\/p>\n\n\n\n<p>Marlen Wagner<br>Tom Sojer<br>Robert Krokowski<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Angelus suspensus. Ensayos sobre la paciencia de los \u00e1ngeles (7)<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4506,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[167,109,105,177],"tags":[],"class_list":["post-4511","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-angelus-suspensus-essays-ueber-die-geduld-der-engel-es","category-marlen-wagner-es","category-robert-krokowski-es","category-tom-sojer-contribuciones-personales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4511"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4511\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4536,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4511\/revisions\/4536"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4506"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}