{"id":3357,"date":"2021-11-04T13:45:15","date_gmt":"2021-11-04T13:45:15","guid":{"rendered":"https:\/\/entangelments.de\/kunst-trifft-engel-art-meets-angel-i"},"modified":"2022-11-07T10:05:43","modified_gmt":"2022-11-07T10:05:43","slug":"kunst-trifft-engel-art-meets-angel-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/entangelments.de\/es\/kunst-trifft-engel-art-meets-angel-i","title":{"rendered":"El arte se une a los \u00e1ngeles (1)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1920\" height=\"1080\" src=\"https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-I.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-794\" srcset=\"https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-I.jpg 1920w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-I-384x216.jpg 384w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-I-192x108.jpg 192w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-I-768x432.jpg 768w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-I-1536x864.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00a9 Marlen Wagner<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo el contexto en el que se encuentran los identifica como \u00e1ngeles: Los primeros \u00e1ngeles de trinchera son hombres sin alas, tan humanos que no se distinguen de los mortales. Vestidos con una t\u00fanica y una prenda superior, con los pies atados con sandalias, recuerdan a las representaciones de los griegos en la antig\u00fcedad. Finalmente alados, aparecen con rasgos exclusivamente masculinos, a menudo vestidos con t\u00fanicas sacerdotales sobre sus r\u00edgidos cuerpos, s\u00f3lo hasta el siglo XIII.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de eso, las cosas empiezan a moverse. Los rasgos m\u00e1s femeninos, incluso la delicadeza de las ni\u00f1as, caracterizan las figuras ang\u00e9licas de principios del Quattrocento. A principios del Renacimiento, se eliminaron las fundas de tela pesada y se sustituyeron por togas sin mangas que dejaban al descubierto mucha piel. Y se convierte en algo colorido: en la Edad Media y en el primer Renacimiento, los pintores dan a sus \u00e1ngeles alas de colores. Jan van Eyck, por ejemplo, s\u00f3lo muestra \u00e1ngeles del tama\u00f1o de un pulgar en las esquinas izquierda y derecha de su cuadro \u00abLa Virgen en la fuente\u00bb, a los que el pintor dota de alas con los colores del arco iris y de un espl\u00e9ndido manto rojo y dorado y doma sus largos rizos rubios con una diadema dorada cada uno. Preciosas t\u00fanicas adornan ahora a los \u00e1ngeles, decoradas con cintas ondulantes y flores. Recuerdan m\u00e1s a la figura de Chloris (Flora) que a los \u00e1ngeles.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00e1ngeles de la m\u00fasica se encuentran. Los \u00e1ngeles ni\u00f1os y las cabezas de \u00e1ngeles alados ampl\u00edan el espectro de representaciones de \u00e1ngeles en el siglo XII. Los querubines, un cruce entre \u00e1ngeles ni\u00f1os y cabezas de \u00e1ngeles alados, entran en la escena de los \u00e1ngeles en el Renacimiento temprano italiano y el Barroco alem\u00e1n. Los ni\u00f1os desnudos y alados son conocidos desde la antig\u00fcedad como dioses del amor, cupidos, pero aparecen en las representaciones cristianas de forma tard\u00eda. Son juguetones, despreocupados, a veces chulescos o traviesos, de gran ligereza y de emoci\u00f3n desgarradora. Inconsolablemente, el putto de la Piedad de Ignaz G\u00fcnther en la colegiata de San Pedro y San Pablo de Weyarn solloza en el sudario art\u00edsticamente plisado de Jes\u00fas. Sentado a los pies de Mar\u00eda, muestra directamente el dolor que debe sentir Mar\u00eda por la muerte de su hijo, simbolizado por el largo pu\u00f1al en su pecho. Las cabezas de los ni\u00f1os alados bajo el travesa\u00f1o de la cruz miran m\u00e1s all\u00e1 del grupo de dolientes extra\u00f1amente ajenos a la escena.<br>Los querubines, con sus mofletes de bacon, contrarrestan la severidad y la seriedad de muchos de los \u00e1ngeles adultos y desactivan su implacabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La ligereza, la gracia, la elegancia, el juego, as\u00ed como la sensualidad, el erotismo y la lascivia caracterizan incluso la \u00e9poca del Rococ\u00f3. Johann Baptist Straub y, sobre todo, su alumno Ignatz G\u00fcnther dan a sus \u00e1ngeles unas alas alrededor de las cuales pueden ver soplar el viento. Estos \u00e1ngeles se mueven con alas de su propia especie, revelando mucho m\u00e1s de sus cuerpos de lo que realmente es apropiado. Las t\u00fanicas griegas dejan ver las piernas y los brazos desnudos, las corazas trivializadas mientras los cors\u00e9s atraen la mirada hacia la parte superior del cuerpo libre. La abundancia de telas preciosas se hincha seductoramente alrededor del cuerpo masculino del \u00e1ngel de la guarda, cuyos rasgos faciales en la obra de G\u00fcnther siempre mezclan los de un joven sensual con los de un hombre mayor ligeramente lascivo. Los \u00e1ngeles de G\u00fcnther son de este mundo, tambi\u00e9n o precisamente porque sus alas los mantienen suspendidos en esos gestos. Los gestos de los brazos, hasta la punta de los dedos, citan la forma de arte m\u00e1s elevada del Rococ\u00f3: la danza. El brazo, que parece extenderse hacia el cielo, realiza en realidad un gesto de arco del brazo levantado en la danza y ahora bajado de nuevo. El dedo extendido no apunta hacia arriba, hacia Dios, sino que cita la postura adornada de los dedos en la danza rococ\u00f3: \u00edndice y me\u00f1ique ligeramente elevados por encima del medio y el anular, todos los dedos bajados desde el dorso de la mano. El propio G\u00fcnther llama la atenci\u00f3n sobre esto alargando al m\u00e1ximo los dedos \u00edndices de sus \u00e1ngeles.<\/p>\n\n\n\n<p>Marlen Wagner<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/entangelments.de\/es\/kunst-trifft-engel-art-meets-angel-ii\">Kunst trifft Engel (2)<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00f3lo el contexto en el que se encuentran los identifica como \u00e1ngeles: Los primeros \u00e1ngeles de trinchera son hombres sin alas, tan humanos que no se distinguen de los mortales. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2247,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[109],"tags":[],"class_list":["post-3357","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marlen-wagner-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3357"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3357\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3551,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3357\/revisions\/3551"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2247"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}