{"id":3295,"date":"2021-11-25T19:59:37","date_gmt":"2021-11-25T19:59:37","guid":{"rendered":"https:\/\/entangelments.de\/kunst-trifft-engel-art-meets-angel-ii"},"modified":"2022-11-07T10:06:35","modified_gmt":"2022-11-07T10:06:35","slug":"kunst-trifft-engel-art-meets-angel-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/entangelments.de\/es\/kunst-trifft-engel-art-meets-angel-ii","title":{"rendered":"El arte se une a los \u00e1ngeles (2)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1920\" height=\"1080\" src=\"https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-II-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-848\" srcset=\"https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-II-2.jpg 1920w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-II-2-384x216.jpg 384w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-II-2-192x108.jpg 192w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-II-2-768x432.jpg 768w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/kunst-trifft-engel-II-2-1536x864.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00a9 Marlen Wagner<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Congelados en la elegancia del m\u00e1rmol blanco, los \u00e1ngeles del cementerio en el clasicismo vigilan tranquilamente las tumbas. Aqu\u00ed no se mueve nada, ni una punta de ala se balancea con el viento, ni una t\u00fanica a pesar de su ligereza transl\u00facida. Adem\u00e1s, los \u00e1ngeles tienen ahora una fuerte competencia en la figura de las pla\u00f1ideras. Como figura sepulcral de la era burguesa iniciada a finales del siglo XVIII, encarna una nueva forma de abordar la muerte y la mortalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de las representaciones, a menudo dr\u00e1sticas pero siempre naturalistas, del Barroco, la muerte se sublim\u00f3 en el Clasicismo hacia una muerte suave. El luto por la p\u00e9rdida se exagera est\u00e9ticamente en la representaci\u00f3n de una pureza impecable, una belleza m\u00e1s all\u00e1 de la humanidad. La que se lamenta aqu\u00ed -en el clasicismo casi siempre es mujer- dirige su mirada melanc\u00f3lica con abandono hacia la distancia, aunque el punto no fijado est\u00e9 directamente frente a ella. Sus ropajes de estilo griego revelan m\u00e1s de lo que ocultan, grandiosas muestras de escultura grandiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfirradian estas figuras femeninas realmente erotismo? Esto se afirma repetidamente en los escritos de historia del arte. Sin embargo, \u00bfla perfecci\u00f3n puede ser er\u00f3tica? \u00bfNo se est\u00e1 grabando aqu\u00ed una imagen deseada: hija o consorte posterior, pura, casta, inocente, intacta? \u00bfTan lejos de cualquier deseo terrenal, un ideal elevado al pedestal? Las figuras femeninas encuentran en la Virgen Mar\u00eda -y en los \u00e1ngeles- el modelo de su luto perfecto. Estas cifras no difieren significativamente de las del luto.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo su pintado Genio de la Poes\u00eda , tambi\u00e9n femenino, recibi\u00f3 dos alas rojas de Friedrich Wilhelm von Schadows, que parecen adecuadas para volar. Aunque la Genia permanece inm\u00f3vil en el aire, la tela de gasa que envuelve su t\u00fanica se mueve con el viento que la ha tra\u00eddo hasta aqu\u00ed. Sin embargo, Minon, que ha dado alas a Schadow, nunca podr\u00e1 volar con ellas y ser\u00e1 siempre un ni\u00f1o, siempre bailar\u00e1 y har\u00e1 m\u00fasica para su amo. Schadow retrata a su primera esposa, Marianne, como esta misma Mingon, con unas pesadas alas que obligan a la joven a adoptar precisamente esa postura sentada erguida que era esencial en la alta burgues\u00eda y la aristocracia. Las puntas de las alas golpean el suelo, uno extiende mentalmente las l\u00edneas de los personajes que desaparecen detr\u00e1s del sof\u00e1 &#8211; anclado, es decir, no una criatura del aire.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso no es de extra\u00f1ar que, con la invenci\u00f3n de la galvanoplastia hacia 1900, las \u00ablegiones\u00bb de pla\u00f1ideras y \u00e1ngeles adornen las tumbas, y sean intercambiables, pues las esculturas pueden encargarse con o sin alas.<\/p>\n\n\n\n<p>La industrializaci\u00f3n y el progreso t\u00e9cnico trajeron consigo la urbanizaci\u00f3n, el ruido, la suciedad y la miseria de la clase baja trabajadora. La burgues\u00eda y la aristocracia restante buscan su salvaci\u00f3n en la huida hacia un c\u00f3digo de conducta cada vez m\u00e1s r\u00edgido y en la exaltaci\u00f3n de esa feminidad que se supone que llora en la belleza. Las im\u00e1genes del dolor privado, del luto privado, se lanzan al mercado como producci\u00f3n en serie y son adquiridas por aquellos a los que un d\u00eda hay que llorar. La vaga esperanza de superar la muerte se convierte en un t\u00f3pico. Ir\u00f3nicamente, los \u00e1ngeles y las pla\u00f1ideras han sobrevivido a su tiempo precisamente porque su fin\u00edsima capa de cobre los hace inadecuados como proveedores de metales preciosos. El bajo rendimiento no merece el esfuerzo de fundirlos.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea de la muerte como algo suave desapareci\u00f3 con los horrores de la Primera Guerra Mundial. Los \u00e1ngeles ya no vigilan las innumerables tumbas nuevas, probablemente porque muchas de ellas est\u00e1n vac\u00edas, y muchos de los muertos se han quedado en alg\u00fan campo de batalla lejano. El tiempo de los lutos en la belleza intacta ha terminado y con \u00e9l el tiempo de las decoraciones figuradas de las tumbas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El cuadro \u00abAngelus Novus\u00bb de Paul Klee fue creado dos a\u00f1os despu\u00e9s del final de la Primera Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Marlen Wagner<\/p>\n\n\n\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/entangelments.de\/kunst-trifft-engel-art-meets-angel-i\">Kunst trifft Engel (1) <\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aqu\u00ed no se mueve nada, ni una punta de ala se balancea con el viento, ni una prenda de vestir a pesar de su transl\u00facida ligereza.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2257,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[109],"tags":[],"class_list":["post-3295","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marlen-wagner-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3295"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3295\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3522,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3295\/revisions\/3522"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2257"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}