{"id":3230,"date":"2021-12-19T10:31:36","date_gmt":"2021-12-19T10:31:36","guid":{"rendered":"https:\/\/entangelments.de\/begeisterung-enthusiasm"},"modified":"2023-01-28T10:27:29","modified_gmt":"2023-01-28T10:27:29","slug":"begeisterung-enthusiasm","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/entangelments.de\/es\/begeisterung-enthusiasm","title":{"rendered":"Entusiasmo"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1920\" height=\"1080\" src=\"https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/engelfuchsmosaik.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-967\" srcset=\"https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/engelfuchsmosaik.jpg 1920w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/engelfuchsmosaik-384x216.jpg 384w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/engelfuchsmosaik-192x108.jpg 192w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/engelfuchsmosaik-768x432.jpg 768w, https:\/\/entangelments.de\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/engelfuchsmosaik-1536x864.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Efectos neum\u00e1ticos<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Momentum del gesto en el arte y la religi\u00f3n (3)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEsp\u00edritus de enjambre\u00bb y \u00abherejes\u00bb era lo que se llamaba a los creyentes en \u00e9pocas anteriores si no encontraban la medida correcta de fe. Incluso hoy en d\u00eda, si los practicantes de arte carecen de la medida adecuada para lo que hacen, r\u00e1pidamente se les considera locos. De este modo, se \u00abreprende\u00bb a los creyentes y a los profesionales del arte por sus expresiones exageradas de fe y arte. La medida utilizada es la de normalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00abnormalidad\u00bb se caracteriza por el hecho de que nada se mide con doble medida. Las mismas normas deber\u00edan aplicarse a todos. Esto puede referirse tanto a la medida del verso en la poes\u00eda como a la moralidad de las expresiones de fe. Siempre son los privilegiados los que velan por el cumplimiento de una norma. Est\u00e1n autorizados a \u00abestablecer la norma\u00bb por una autoridad superior. Se consideran dotados por esta autoridad y hablan en nombre de la \u00abreligi\u00f3n\u00bb o de la \u00abciencia\u00bb, de \u00abla iglesia\u00bb o de la \u00abuniversidad\u00bb, pero siempre en nombre de la \u00abverdad\u00bb. En el marco de la fe, en \u00faltima instancia, hablan en nombre de Dios:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPorque digo, por la gracia que me ha sido dada, a cada uno de vosotros, que nadie piense de s\u00ed mismo m\u00e1s de lo que conviene, sino que piense moderadamente de s\u00ed mismo, como Dios ha repartido a cada uno la medida de la fe.\u00bb (Romanos 12:3)<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfconcuerda con tal exhortaci\u00f3n a la moderaci\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo lo que tambi\u00e9n escribe en la Carta a los Romanos (12:13): que es muy propio entusiasmarse con el pneuma hirviente (\u03c4\u1ff7 \u03c0\u03bd\u03b5\u03cd\u03bc\u03b1\u03c4\u03b9 \u03b6\u03ad\u03bf\u03bd\u03c4\u03b5\u03c2)? El griego \u00abpneuma\u00bb, el hebreo \u00abruach\u00bb, el lat\u00edn \u00abspiritus\u00bb, el alem\u00e1n \u00abGeist\u00bb &#8211; todas estas palabras se utilizan una y otra vez para explicar lo que significa \u00abentusiasmo\u00bb. Los gestos que aportan entusiasmo suelen percibirse como gesticulaciones, un movimiento salvaje e incontrolado de las manos. Si uno se cree las historias, los gestos entusiastas no est\u00e1n exentos de peligro. Est\u00e1 la historia del millonario que hace un agujero en un cuadro de Picasso con el codo. Los movimientos demasiado en\u00e9rgicos de las manos derriban los vasos en las mesas pulcramente colocadas. Y para algunos observadores, los entusiastas, los exaltados, parecen embriagados, como los disc\u00edpulos de Jes\u00fas en Pentecost\u00e9s, llenos del Pneuma Hagion (\u03c0\u03bd\u03b5\u1fe6\u03bc\u03b1 \u1f05\u03b3\u03b9\u03bf\u03bd), el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este comportamiento se consideraba y se considera a menudo caracter\u00edstico de las personas que no son accesibles a las palabras razonables. El entusiasmo excesivo estaba y est\u00e1 siempre asociado al fanatismo. Los que juzgan con \u00abrazonable moderaci\u00f3n\u00bb se preguntan a s\u00ed mismos y a los dem\u00e1s qu\u00e9 les pasa a las personas que presumen de expresar su entusiasmo de forma tan exuberante. El comportamiento exagerado se considera desde hace tiempo reprobable. Y la victoria del llamado \u00aboralismo\u00bb sobre el lenguaje de signos es s\u00f3lo un ejemplo de la eficacia de las medidas de los fan\u00e1ticos de la palabra para expulsar del lenguaje el medio que lo mueve. Para ello, estaba justificado el uso de todos los medios.<\/p>\n\n\n\n<p>Especialmente exitosa fue la denuncia como fan\u00e1ticos del esp\u00edritu de aquellos que ve\u00edan algo en el funcionamiento del pneuma y el ruach que pod\u00eda poner en duda la validez eterna de la palabra. El arte, con su poiesis, su hacer y fabricar, pone en marcha algo nuevo y diferente. De este modo, puede llevar a una pr\u00e1ctica que ponga en marcha lo que est\u00e1 establecido en la Palabra de Dios y se establece por ella. S\u00f3lo esto basta para considerar la pr\u00e1ctica del arte como blasfema y, en \u00faltima instancia, obra del diablo, si el arte no cumple la Palabra y las obras de arte no ilustran la Palabra de Dios. Siglos de esa \u00abrelaci\u00f3n\u00bb entre la religi\u00f3n y el arte dejan huellas en los cuerpos de quienes act\u00faan. Y es probablemente tambi\u00e9n por eso que algunos reaccionan a un toque del esp\u00edritu que desordena las estructuras de palabras de su fe y perturba los significados e interpretaciones habituales con el uso de todas las medidas y medios que su poder les permite.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que Gottsched utiliz\u00f3 \u00abentusiasmo\u00bb como traducci\u00f3n prestada de \u00abenthusiasm\u00bb en su \u00abKritische Dichtkunst\u00bb (1730), comenz\u00f3 un divorcio en el uso de la palabra. Mientras que el \u00abentusiasmo\u00bb sigue siendo mal visto por su f\u00e1cil inflamabilidad y su supuesta proximidad al fanatismo, el \u00abentusiasmo\u00bb se asocia a la esperanza de una sustituci\u00f3n de la gracia divina de la creaci\u00f3n por el don humano de lo creativo, es decir -como lo ve H\u00f6lderlin, por ejemplo- por la habilidad po\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Si uno se abstiene de instrumentalizar el \u00abentusiasmo\u00bb y la \u00abilusi\u00f3n\u00bb como t\u00e9rminos de lucha religiosa contra los que ponen en peligro la fe ortodoxa, entonces no significan otra cosa que inspiraci\u00f3n. Esto puede hacerse realidad cuando las posibilidades que da el entusiasmo se hacen realidad. Los gestos pueden hacerlo. En la danza, y en el arte en general, encontramos el \u00e1mbito en el que se libera la inspiraci\u00f3n. Cuanto m\u00e1s controlados se utilizan los gestos, menos significado tienen, m\u00e1s precisamente se captan, se entienden y se instrumentalizan, m\u00e1s serviciales y \u00fatiles son para el cumplimiento de las tareas comunicativas. Por ejemplo, que la propaganda eclesi\u00e1stica denuncie a los creyentes como esp\u00edritus del enjambre que se desv\u00edan de la fe correcta.<\/p>\n\n\n\n<p>Merece la pena cerciorarse de tales conexiones, pues la hostilidad de la Iglesia hacia un arte que no cumple la Palabra de Dios, sino que surge de su propio entusiasmo creativo, no es en absoluto cosa del pasado. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 es tan peligroso el esp\u00edritu del arte, la realizaci\u00f3n de la inspiraci\u00f3n art\u00edstica?<\/p>\n\n\n\n<p>Los gestos que tienen juego pueden ser ofensivos. Pero es sorprendente ver c\u00f3mo una cosa que ha sido empujada es atrapada en el acto de caer, por la misma mano que le dio el empuj\u00f3n. Y es genial experimentar c\u00f3mo los movimientos del cuerpo, cuando dos se salen del eje com\u00fan al bailar, lo compensan con un movimiento \u00e1gil, un h\u00e1bil tir\u00f3n de la mano, un ligero giro del pie. Esto no ocurre de forma consciente, ni \u00abautom\u00e1tica\u00bb o reflexiva. Se produce a trav\u00e9s de \u00abmovimientos que est\u00e1n presentes en la mente\u00bb. Por lo tanto, un movimiento realizado conscientemente no es necesariamente un testimonio de entusiasmo, mientras que un movimiento realizado inconscientemente puede ser bastante espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Lutero llama \u00abentusiastas\u00bb a sus oponentes, especialmente a los operadores m\u00e1s radicales de la Reforma, como las corrientes sociales revolucionarias (Thomas M\u00fcnzer y los anabaptistas), no lo hace ciertamente de forma apreciativa: un entusiasta es alguien \u00abque no piensa nada en la Palabra, el Sacramento, el ministerio de la predicaci\u00f3n\u00bb, \u00abun esp\u00edritu y entusiasta que no quiere estar bajo la Palabra de Dios o las Sagradas Escrituras, sino ser juez y se\u00f1or de ellas desde el Esp\u00edritu\u00bb (1545).<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que distanciarse de aquellos \u00abque se jactan de tener el Esp\u00edritu sin y antes de la Palabra, y as\u00ed juzgan, interpretan y estiran las Escrituras a su gusto\u00bb (1537).<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, cuando los entusiastas, los fan\u00e1ticos, los apasionados se remiten a las inspiraciones personales, desconocen o incluso desprecian a las autoridades eclesi\u00e1sticas.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia se repite. Su repetici\u00f3n muestra c\u00f3mo y por qu\u00e9 es necesario luchar contra lo que es peligroso para las instituciones religiosas. Lo que Lutero ve en los entusiastas, los padres de la iglesia lo ven en los gn\u00f3sticos: peligros de la palabra de Dios proclamada por las autoridades. Porque estos movilizan contra la administraci\u00f3n de la fe correcta ese esp\u00edritu que los administradores deben exorcizar de los fieles para que se conviertan en vasos de una fe en la que Dios, el Esp\u00edritu y el Logos son uno. Por lo tanto, aquellos que, como los art\u00edfices, disuelven dicha unidad, son culpables de herej\u00eda, que se entiende como tal. Ireneo, en su escrito sobre las herej\u00edas gn\u00f3sticas, da la imagen adecuada de tal acci\u00f3n. Quien disuelve el mosaico que muestra una imagen de la creaci\u00f3n en el sentido de Dios, para hacer otra imagen a partir de las partes individuales, produce im\u00e1genes fantasiosas en lugar de poner en funcionamiento lo que se considera la norma y la \u00abpauta\u00bb de la fe:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDel mismo modo, quien mantiene firmemente en su interior la gu\u00eda de la verdad que recibi\u00f3 en el bautismo, reconocer\u00e1 los nombres y las frases y par\u00e1bolas de las Escrituras, pero no sus blasfemias. Aunque reconocer\u00e1 las teselas, no tomar\u00e1 al zorro por la imagen del Rey. Pondr\u00e1 cada uno de los dichos en su lugar y los incorporar\u00e1 al cuerpo de la verdad, pero expondr\u00e1 sus invenciones y mostrar\u00e1 que no tienen fundamento.\u00bb (Ireneo de Lyon, Contra Haereses, Libro 1, Cap\u00edtulo 9, Secci\u00f3n 4)<\/p>\n\n\n\n<p>Los gn\u00f3sticos eran, pues, tan peligrosos para los maestros de la Iglesia que luchaban por la soberan\u00eda interpretativa de la Palabra de Dios en los inicios del catolicismo, como los entusiastas lo eran para Lutero en los inicios del protetismo. Es lo espiritual lo que deben combatir los defensores del logocentrismo religioso. A \u00e9stos les parece insoportable la idea de que se les conceda una habilidad art\u00edstica. Las personas inspiradas en las que act\u00faa la espiritualidad parecen atacar directamente el poder de las instituciones eclesi\u00e1sticas. La creatividad s\u00f3lo puede ser atribuida a la Palabra de Dios &#8211; porque s\u00f3lo sobre ella existe un poder de disposici\u00f3n para aquellos mediadores y transmisores que se ven a s\u00ed mismos como gobernadores, custodios y guardianes de esta Palabra en la tierra. Creen que tienen que asegurarse de que el esp\u00edritu quede reducido al aliento apenas perceptible que hace posible la transmisi\u00f3n de la palabra, como el medio de la palabra, enviado desde la boca como los \u00e1ngeles de Dios, simplemente el portador del mensaje.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en la \u00abExposici\u00f3n exacta de la fe ortodoxa\u00bb de Juan de Damasco (siglo VIII), en la explicaci\u00f3n de lo espiritual como pneuma, apenas hay rastro de aquellos pneumata gn\u00f3sticos que Ireneo de Lyon (siglo II) a\u00fan documentaba cuidadosamente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa palabra pneuma es ambigua. Significa el Esp\u00edritu Santo. Pero los poderes (efectos) del Esp\u00edritu Santo tambi\u00e9n se llaman pneumata. Pneuma [tambi\u00e9n se llama] el \u00e1ngel bueno, pneuma tambi\u00e9n el demonio, pneuma tambi\u00e9n el alma. A veces la mente tambi\u00e9n se llama pneuma. Pneuma [se] llama tambi\u00e9n el viento, Pneuma tambi\u00e9n el aire\u00bb. (Juan de Damasco, Expositio fidei, Libro 1, Cap\u00edtulo 13).<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed ya no se habla de lo femenino y lo maternal en el pneum\u00e1tico, que Ireneo sigue rastreando, sino s\u00f3lo de la Madre Jes\u00fas como vaso del Esp\u00edritu Santo, purificado por el Verbo (Ireneo de Lyon, Contra Haereses, por ejemplo, libro 1, cap\u00edtulo 30).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es importante para la cuesti\u00f3n del impulso del gesto en el arte y la religi\u00f3n, porque este es precisamente el contexto que sigue teniendo efecto en el presente, cuando los gestos se reducen a signos, el esp\u00edritu a la palabra y los \u00e1ngeles a su papel de portadores de la palabra de Dios. Las obras performativas de Marlen Wagner tambi\u00e9n se\u00f1alan hasta qu\u00e9 punto el significado de un gesto depende del \u00e1ngulo desde el que se mire, y que en el proceso a veces se pierde de vista el c\u00f3mo se muestra y de qu\u00e9 movimiento surge este c\u00f3mo.<\/p>\n\n\n\n<p>Robert Krokowski<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Momentum del gesto en el arte y la religi\u00f3n (3)<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2281,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104,105],"tags":[145],"class_list":["post-3230","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo-sobre-el-momentum-del-gesto-en-el-arte-y-la-religion-es","category-robert-krokowski-es","tag-enthusiasmus-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3230","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3230"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3230\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3737,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3230\/revisions\/3737"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2281"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3230"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3230"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/entangelments.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}